| Foto: crestomatía |
Mi Dios y Mi Todo
Mi Dios y mi todo,
¿Quién eres Tú,
¿dulcísimo Señor mío?
Y ¿quién soy yo,
gusanillo
tu servidor? ¡Cuánto
quisiera
amarte, santísimo
Señor mío!
¡Cuánto quisiera
amarte,
¡Señor mío dulcísimo!
¡Señor mío y Dios mío,
te entregué todo mi
corazón y todo mi
cuerpo,
y ardientemente anhelo
darte más,
si supiera qué más
darte!
Amén.
.png)
.png)